Subió al Monte Para Hablar Con Dios

 “Día de las Madres”

Dedicado a mi Madre.

Escalinata de la Ermita de Jacán Cortesia Ernesto de la Fe

Escalinata de la Ermita de Jacán – San Miguel de los Baños – Cuba
Cortesía de Ernesto de la Fe

Había transcurrido ya un año de aquella experiencia que yo había tenido en Francia.  Era 24 de febrero, pero de 1984, y mi madre decidió buscar alguna confirmación nuevamente. Como humanos es normal que se debilite nuestra fe y es necesario reavivarla de tiempo en tiempo para poder enfrentar esos momentos de debilidad que no avisan cuando van a llegar. En ese entonces aún había un autobús que iba desde nuestra ciudad, Cárdenas, hasta San Miguel de los Baños, lo que desapareció tiempo después, pero ella escogió esa fecha para irse en el primero que salía en la madrugada que llegaba a San Miguel antes del amanecer. Iba con el propósito de orar y consultar a Dios en aquel lugar, segura que EL no era ajeno a lo que nos afectaba la separación de la familia, más aún sin ver una señal de cambio de la que poder agarrarse.

Necesitaba hablar con Dios, pero ¿por qué ir a aquel lugar? -San Miguel es un pueblecito que en sus tiempos fue una verdadera joya, orgullo de aquellos alrededores y de nuestra provincia. Antes había sido un centro de atracción turística con hoteles, un precioso balneario, manantiales con aguas medicinales, piscina, etc, un verdadero paraíso en medio de las lomas. Su deterioro con el paso de los años era imposible de ocultar y su imagen cada vez más deprimente, los hoteles destruidos, el balneario en ruinas, hasta los manantiales se habían secado. Hasta la naturaleza misma estaba mostrando señales de tristeza. 

Ermita de Jacán

Ermita de Jacán
Cortesía de Ernesto de la Fe

 

Lo de más significado para todos allí era la ermita que había en la cima de la loma más alta de aquella región, la Ermita de Jacán. En su interior había una cruz inmensa con un Cristo crucificado. Hasta allí intentaba ir mi madre a hacer su petición. Antes de 1959 cada año se reunían multitudes en el lugar para  la tradicional peregrinación de Semana Santa, hasta que a la llegada de Castro se prohibió por completo. Muchos años después los creyentes comenzaron a ir poco a poco y muy discretamente, pero ya nunca volvió a ser como antes. Con el tiempo la manigua comenzó a tragarse la escalinata cuyo deterioro era cada vez mayor.

Mi madre había sido asmática desde pequeña y aunque ya no era tan crítico, los esfuerzos físicos, sobre todo el de subir aquella escalinata con sus 444 escalones, era para ella algo más de lo que pudiera soportar, pero lo iba a intentar. También tenía recomendación del médico de ser prudente en sus esfuerzos pues años atrás había sufrido una isquemia al corazón que era otra limitante y justo aquel día no había querido que nadie la acompañara. Mi hermana y mi padre no estaban de acuerdo a que fuera, por lo que se fue aquella madrugada sin que nadie se diera cuenta y así como ella quería, cuando llegó al pie de la escalinata aún no había salido el sol. Como me contó, se encomendó a Dios y lista ya para comenzar a subir, al instante la escalinata quedó completamente iluminada desde donde ella estaba parada hasta la cima donde se encontraba la ermita, era como si estuviesen alumbrando todos los escalones.

No podía salir de su asombro, pero tampoco se espantó por lo que estaba sucediendo, sabía que era obra de Dios, que esa era SU forma de mostrarle que estaba allí, consciente de su sacrificio, ayudándola a subir. Así subió, mirando con sus propios ojos como estaban iluminados todos los escalones mientras que a ambos lados de la escalinata había aún oscuridad, solo su camino aparecía iluminado. Subió sin la menor dificultad, llegó arriba y no tenía agitación, ni dolor del pecho, nada de cansancio, era como si la hubiesen cargado, no mostraba la más mínima señal de fatiga. Allí esperó dando gracias a Dios hasta que poco después salió el sol, asegura que fue a las 5:45 pues así lo tiene anotado en su biblia, que por supuesto había sido su compañía en el viaje.

Después de meditar por un tiempo la abrió al azar. Aunque muchos puedan cuestionar el método, ella confiaba en que recibiría respuesta. Cuando levantamos los ojos al cielo clamando a Dios, seguros que EL nos responde, abrimos la Biblia y marcamos con precisión, sin mirarla y sin saber si está al derecho o al revés, sin lugar a dudas vamos a tener respuesta, pues el espíritu de Dios no permite que otras fuerzas se interpongan en la respuesta. El que alguno no lo crea no es argumento suficiente como para que deje de ser una realidad para quienes lo han experimentado, aunque no es algo que se haga a toda hora y por cualquier motivo. En lo personal tengo incontables ejemplos que pudiera compartir y eso es algo muy diferente a lo que Dios pueda revelar directamente a nuestro espíritu.

Así fue que, sin mirar donde la abría mi madre había puesto su dedo justamente sobre Oseas 11:11.  “Vendrán de Egipto como una bandada de aves. Regresarán de Asiria temblando como palomas y los traeré de regreso a casa”. Nuestra interrogante como familia era si eran ellos los que se iban de Cuba o si era yo el que regresaba y esa era la esencia de su pregunta. Para ella en ese verso la respuesta era clara, pues hablaba del regreso de los hijos de Israel a su tierra y era una manifestación del amor de Dios por su pueblo, como se aprecia a lo largo de todo el capítulo.…Regresarán….como palomas…..y los traeré de regreso a casa. Ya tenía palabra fresca de parte de DIOS de qué agarrarse para seguir confiando.

El Cristo en la Ermita Cortesia Ernesto de la Fe

El Cristo en la Ermita
Cortesía de Ernesto de la Fe

Para mi madre aquello había sido suficiente, su sacrificio había valido la pena y sobre todo vivió una experiencia que hasta el día de hoy está tan clara en su mente como en aquel momento de hace casi treinta años, lo cuenta con el mismo entusiamo de entonces. En aquellas palabras había recibido confirmación de que habría un regreso, que los que se habían ido regresarían de nuevo a casa. Esa experiencia suya fue una ayuda más para continuar con mi visión, pues el mismo Dios se había encargado de confirmarle a mi familia cual era su propósito.

Han pasado muchos años desde entonces y no ha ocurrido nada, la pregunta del cuándo será, ha sido la constante y así hemos llegado hasta aquí, pero así son las cosas de Dios, todo en su  tiempo. He vivido con la esperanza que todos los que han pasado la prueba y han sufrido a causa de ella estén presentes para gozarse en la manifestación de la promesa, hasta el presente eso es lo que estoy agradeciendo, aunque siento que el final ya está cerca.

Hoy le dedico a mi madre esté artículo, a quien como tantas otras madres siempre soñó con tener a sus hijos como la gallina a sus polluelos, siempre al alcance de su mirada, o de poderles ver cuando quisiera, porque para los padres siempre somos los eternos niños, algo de lo que no nos damos cuenta hasta que no tenemos los nuestros. Después de treinta años ese sueño aún no ha muerto, por lo que confío en Dios que me permita aún disfrutar con mi familia y en mi tierra, al igual que muchas otras familias que también lo merecen, el vivir realmente en paz y armonía, libres de esa atmósfera viciada de política y del temor de la acechanza hasta de nuestros propios hermanos.

Pienso en todas esas madres que como la mía han pasado años con el deseo de abrazar a ese hijo ausente, muchas de las cuales se fueron sin llegar a lograrlo, todo por la terquedad y la falta de visión del propio ser humano que se ha dejado llevar por filosofías humanistas, que no han conducido sino a la destrucción de la propia familia, base sobre la que descansa la fortaleza de las naciones.

Hagamos cada uno nuestra parte para recuperar lo perdido, o para alcanzar aquello que nunca hemos tenido.

 

Comentarios

  1. Aymee Fuentes Sopeña says:

    Wuaooooooooooo……!!!!!Me sacaste las lágrimas……porque cuando se trata de madres….se me ablanda mucho el corazón…..cuanto sentimiento a flor de piel y cuanta esperanza puesta en esa promesa que Dios nos hace….aprendi con este articulo….siempre aprendo….y creeme soy buena alumna…..te quiero mucho…..y a esa Madre tuya le va a encantar cuando lo lea….Gracias por ser tan bonito con ella…..pues ella tambien es mi Madre.

    • Pedro Estopinan says:

      Muchas gracias Ayme. ¡Qué mejor cosa que poder compartir esa madre con alguien como tu!

  2. BARBITA says:

    Por cuestiones geográficas y ajenas a nosotros mami no puede leer el articulo dedicado a Las Madres, pero en su nombre te doy las gracias, no dudamos de los planes de Dios y de su propósito para todos y en especial para nuestra familia. Es imposible llegar al corazón de todos los que lean estas experiencias y duden de ellas, las experiencias con Dios tenemos que vivirlas, confiemos en que los lectores busquen y tengan las suyas propias. Un beso y continua.
    NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE, SIGUE ADELANTE.

  3. Un verdadero milagro de nuestro Dios. La fe es algo que encontramos cuando encontramos verdaderamente a Dios. Iluminó esos pasos en aquella escalera waaaaaaaaaaaaaauuu… no hay nada imposible para Dios, nosotros somos los que tenemos que determinar con firmesa y ahí es cuando surge el Gran milagro, que es comunicacion con nuestro dios.
    Noemi Cristaldo

  4. Señor ilumina mi casa como iluminastes aquella escalera.Tengo sed de ti señor Jesús. No permitas que me desalojen de esta casa. Fui irresponsable y rebelde ante las situaciones presentadas. Hoy estoy aqui parada en tu tierra, aqui me equivoqué y me arrepiento de no haber sacado mi talento ante ti. Una oportunidad necesito nuevamente…y te mostraré quien soy delante de tus ojos. Mi fe es todo lo que tengo para ti. Muestra tu grandeza señor para conmigo y te servire siempre.
    Noemi Cristaldo.

    • Pedro Estopinan says:

      Esa sinceridad y humildad que muestra ante Dios es lo más importante que se necesita para establecer la conexión que nos hace sentir que nuestra petición fue escuchada. Dios se complace con su actitud porque así le va abriendo el camino a la bendición. Crea que su fe será honrada por nuestro Dios.

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