Petición de Oración por Cuba

Bandera Cubana con Oración

En los últimos días he meditado mucho en el capítulo 62 del Libro de Isaías, motivado esto por la relación que encuentro entre su contenido y la realidad de nuestra nación. Atraído por el hecho de que son precisamente 62 años los que se cumplirán el próximo 26 de Julio desde esa fatídica fecha que marcó el difícil y largo camino que tendría que recorrer nuestra nación, el vía crucis del pueblo cubano, fue entonces que consideré la oración de grupo como un recurso que podíamos utilizar. Realmente valía la pena intentarlo pues lo único que requería era la voluntad de hacerlo, no había que invertir recurso alguno.

Como dijera el apóstol Pablo en Efesios 6:12

12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne (humanos), sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.

….y en 2 Tesalonicenses 3:1,2 dice:

1 Por lo demás, hermanos, “orad por nosotros”, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, (2) y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.”.

Estas frases nos ayudan a entender la verdadera naturaleza del enemigo del pueblo cubano, dándonos una idea de cómo dirigir nuestra lucha, pero a la vez recordándonos que tenemos una herramienta poderosa que como grupo parece no haber sido utilizada de manera efectiva, la oración. Como menciona Pablo en el último texto haciendo referencia al objetivo que perseguían; “orad por nosotros,…para que seamos librados de los hombres perversos y malos”. La misma necesidad del pueblo cubano.

Antes de explicar cómo se llevará a cabo la oración es aconsejable que se lea el texto en cuestión para descubrir su relación con nuestra realidad.

ISAIAS 62

1 Por amor a Sión no guardaré silencio,
por amor a Jerusalén no desmayaré,
hasta que su justicia resplandezca como la aurora,
y como antorcha encendida su salvación.

2 Las naciones verán tu justicia, y todos los reyes tu gloria;
recibirás un nombre nuevo, que el Señor mismo te dará.

3 Serás en la mano del Señor como una corona esplendorosa,
¡como una diadema real en la palma de tu Dios!

4 Ya no te llamarán «Abandonada», ni a tu tierra la llamarán «Desolada»,
sino que serás llamada «Mi deleite»; tu tierra se llamará «Mi esposa»;
porque el Señor se deleitará en ti, y tu tierra tendrá esposo.

5 Como un joven que se casa con una doncella,
así el que te edifica se casará contigo;
como un novio que se regocija por su novia,
así tu Dios se regocijará por ti.

6 Jerusalén, sobre tus muros he puesto centinelas que nunca callarán,
ni de día ni de noche.
Ustedes, los que invocan al Señor, no se den descanso;

7 ni tampoco lo dejen descansar, hasta que establezca a Jerusalén
y la convierta en la alabanza de la tierra.

8 Por su mano derecha, por su brazo poderoso, ha jurado el Señor:
“Nunca más daré a tus enemigos tu grano como alimento,
ni se beberá gente extranjera el vino nuevo por el que trabajaste”.

9 Alabando al Señor comerán el grano quienes lo hayan cosechado;
en los atrios de mi santuario beberán el vino
quienes hayan trabajado en la vendimia.

10 ¡Pasen, pasen por las puertas!
Preparen el camino para el pueblo, ¡Construyan la carretera!
¡Quítenle todas las piedras!
¡Desplieguen sobre los pueblos la bandera!

11 He aquí lo que el Señor ha proclamado hasta los confines de la tierra:
«Digan a la hija de Sión: “¡Ahí viene tu Salvador!
Trae su premio consigo; su recompensa lo acompaña.” »

12 Serán llamados «Pueblo santo», «Redimidos del Señor»;
y tú serás llamada «Ciudad anhelada»,
«Ciudad nunca abandonada».

Después de haber meditado en su significado, ya no será necesario hacer una oración cargada de palabras; por un lado porque a Dios no hay que decirle cómo debe actuar, y por otro, porque nuestra intención será la que le dará poder a esa oración, ese sentimiento profundo y legítimo de nuestros corazones de querer ver una Cuba libre de opresión y vislumbrando un futuro diferente, un futuro de paz y prosperidad para sus hijos.

“DIOS TODOPODEROSO, PONGO (PONEMOS) NUESTRA ISLA EN TUS MANOS,
CONCEDELE LA LIBERTAD QUE TANTO NECESITA.
DECIDE TU LA FORMA EN QUE SE CELEBRE ESTE 26 DE JULIO”

……esa será nuestra oración.

Para el no creyente que desee unirse, eres bienvenido, puede que sea tu necesidad la que se imponga a la falta de fe y decidas intentarlo.

Independientemente de las veces que decidan hacer la oración en el tiempo que nos queda hasta el próximo domingo día 26, les sugiero los siguiente:
-Con el único objetivo de asegurar un momento en que todos oremos al mismo tiempo, lo que provocaría un impacto más fuerte en el mundo espiritual, recomiendo que la oración se haga a las 12 del mediodía de cada día hasta el mismo día 26 en que culminaremos. De esa forma serán conscientes de que en ese mismo instante pueden ser muchos más los que estén orando, unidos en el espíritu en un mismo propósito en esa sencilla pero poderosa petición a Dios.

Cada hora en punto del resto del día será mediodía para otros en otras latitudes. De ahí la importancia de compartir con otros la petición, sobre todo a los hermanos de la isla siempre que sea posible, logrando así que todos juntos podamos clamar a Dios por nuestra nación.

Esas franjas blancas unidas por un nudo son un símbolo de la unión entre nuestros dos pueblos. Ese es parte del propósito de Dios para los cubanos.

¡¡¡Unámonos todos en oración por nuestra Cuba!!!

 

 

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